Escalada extrema en cascadas de hielo

escalada extrema
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El piolet de tracción se relaciona habitualmente con las cascadas de hielo, aunque no sólo sea en ellas donde se utiliza.

En los últimos años se ha vivido un gran auge de esta modalidad. La espectacularidad del medio y el ambiente irreal en que se desarrolla, es desde luego suficiente atractivo para justificar este aumento de practicantes.

Las herramientas y el equipo de escalada cada vez más sofisticadas, hacen posible que cualquiera pueda colgarse desde el primer día para saborear esta peculiar forma de escalar. Pero quizá sea esta aparente facilidad el mayor peligro de las cascadas de hielo.

Seguridad en cascadas de hielo

Las cascadas pueden ser grandes muros con una gran masa de hielo donde la seguridad está casi garantizada o efímeras columnas en precario equilibrio que exigen de toda nuestra sabiduría y valor.

Escalar cascadas extremas requiere desde luego audacia y sangre fría, pero también la serenidad y el raciocinio suficientes para buscar un equilibrio entre compromiso y peligro. Sólo el valor bien dirigido por una mente equilibrada, puede llevar a realizar grandes y difíciles empresas, pero no hay que de confundir nunca valor y temeridad.

Llegados a cierto límite, la configuración del hielo puede aceptar pocos o nulos puntos de protección, debido a su estructura en cortinas de columnas o estalactitas, o simplemente por su extrema delgadez.

En caso de caída del primero, probablemente sea la reunión el último recurso de detención. Si ésta se asienta sobre hielo excelente, puede que todo funcione, pero en terreno dudoso es imposible saber donde se halla el límite de la seguridad.

En este tipo de cascadas no habría que dudar a la hora de colocar protecciones sobre la roca. Nuestra vida puede depender de ello.

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