Qué es la escalada dry-tooling : Historia de la mixta

Es difícil precisar los orígenes de la escalada mixta y del dry-tooling. Ya en los años cincuenta, cuando en los Alpes la escalada glacial estaba limitada a la ascensión de corredores y pendientes de hielo y nieve relativamente suaves, los alpinistas de la época no dudaban en ayudarse de sus largos piolets, cuya principal utilidad era el tallado de escalones en el hielo, para superar algún tramo rocoso encajándolos en las grietas.

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Sin embargo este uso esporádico difícilmente podemos emparentarlo con la concepción moderna del dry-tooling.

Jeff Lowe, en su libro El Mundo del Hielo, atribuye a los escoceses la invención de lo que en su tiempo se conocía como escalada mixta, y no le falta razón.

Como en el resto del mundo, hasta finales de los años 60 se continuó tallando escalones, pero la aparición de herramientas más modernas, como los Peck Terrordactyl, ideados por Hamish Macinnes a principios de los 70, y la introducción de la técnica de piolet-tracción impulsó la búsqueda de nuevos límites.

En las principales áreas escocesas de escalada invernal, como Cairngorms o Glencoe, los corredores habitualmente ofrecían condiciones de nieve polvo muy penosa para la progresión, por ello los escaladores locales, armados con sus nuevos juguetes, a menudo buscaban líneas más limpias en los espolones, donde la vegetación helada proporcionaba excelentes anclajes para los piolets.

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Ya en esta época se recorrían en invierno, con piolets y crampones, vías de escalada en roca que cada vez contenían menos vegetación y donde los empotramientos y torsiones de los piolets se convertían en indispensables para superar los tramos claves.

La introducción  de la hoja banana

En estos años se escalaron vías que hoy se pueden considerar como de M6-M7. Esta tendencia continuó incluso en los 80. La introducción en 1979 de la hoja banana por los escaladores franceses abrió nuevas posibilidades y existen ejemplos como Psyche, Pantheist y Nymph, vías de fisura de grado HVS escocés, escaladas durante el invierno en 1984, la última de ellas con un largo clave consistente en una larga bavaresa escalada enteramente mediante torsiones de piolets.

Es curioso que mientras esta silenciosa revolución tenía lugar en Gran Bretaña, los escaladores de Europa continental fueran durante muchos años completamente ajenos a la misma, mucho más interesados por superar los límites de la escalada alpina, utilizando técnicas y materiales muy diferentes.

Empotramientos con el piolet

Como muestra de ello, Gastón Rebuffat, inspirador de toda una generación de alpinistas franceses, en su libro de técnica alpina Hielo, Nieve y Roca, publicado en 1978, apenas menciona tímidamente la posibilidad de hacer empotramientos con el piolet en la roca.

Así las cosas en Europa, al otro lado del mar serán los estadounidenses quienes recojan el testigo de los pioneros escoceses e impulsen la escalada mixta a una nueva dimensión.

Si el Terrordactyl es la llave que abre las puertas de la dificultad en Escocia, la llegada de la hoja banana de la mano de las firmas Forrest y Simond, y la hoja tubular de Lowe, a mediados de los 70, suponen una auténtica revolución en la escalada en hielo en América.

Técnica piolet tracción

La técnica de piolet-tracción, ya adoptada años antes gracias a los piolets de hoja curva convencional desarrollados por Yvon Chouinard, se perfecciona gracias a las nuevas herramientas mucho más eficientes y seguras, lo que permite a un puñado de escaladores que actúan en Colorado, principalmente en el vasto terreno de juego que proporciona el RMNP (Rocky Mountain National Park), inaugurar gran número de rutas en las que se alternan la roca y el hielo al estilo escocés.

Entre esta generación de innovadores cabe destacar a Duncan Ferguson y Charlie Fowler, Pero hasta aquí lo que ha ocurrido no es sino la gestación de algo que se venía fraguando en la imaginación de muchos, pero que suponía romper demasiadas barreras físicas, psicológicas, éticas y de estilo.

Aun así, por fin un grupo de transgresores se atreven a romper esas barreras y acometen una serie de vías de hielo cada vez más difíciles con una mentalidad completamente deportiva. A partir de 1974, conseguidos los hitos históricos de Bridalveil (grado 6 por Mike Weiss y Jeff Lowe) y Rigid Designator (grado 5 por Bob Culp), el concepto de lo imposible se desmorona y algunos de estos entusiastas empiezan a plantearse el reto de escalar esas cascadas que nunca llegan a «formarse» del todo.

Vías de hielo preequipadas

Es así como Alex Lowe, en 1980, se apunta algunas de las vías de mixto más duras jamás escaladas (hoy cotadas como M7) como Hot Doggies y Prophet on a Stick. Greg Davis le hace la competencia, con idéntico nivel de dificultad, inaugurando Womb with a View y Secret Probation,

Para la apertura de estas vías, sus autores no dudaron en preequiparlas con spits y clavos, lo que les ganó no pocas críticas, aunque quizás lo más desconcertante era que estos escaladores de «hielo» se habían lanzado por primera vez a superar con sus piolets y crampones importantes desplomes enteramente de roca, eso si, con el pretexto de alcanzar aquellos chupones que nunca llegaban a tocar el suelo. Si en algún momento se utilizó el término dry-tooling por primera vez, debió ser en estos años.

No menos difícil que sus escaladas resultó a estos fuera de la ley encontrar la forma de contarle al resto del mundo cómo de difíciles eran sus nuevas hazañas. El sistema de graduación de roca americano (Yosemite Decimal System) no servía cuando uno escalaba con piolets y crampones.

Fue Michael Bearzi, compañero de Greg Davis en no pocas de sus primeras ascensiones durante los 80, quien ideó la escala de dificultad específica para el mixto que utilizamos hoy y que fue compartida por muchos escaladores de forma más o menos libre hasta su oficialización en 1994.

Esta oficialización vino dada con la publicación de un artículo de Jeff Lowe en la revista Climbing tras su escalada de la primera vía de M8: Octopussy, en Vail.Jeff Lowe, a sus 45 años, tenía ya una importante y conocida trayectoria como glaciarista, pero sorprendió al mundo con sus espectaculares fotos en Octopussy, una línea futurista para superar el impresionante techo de roca del que cuelga The Fang.

Para ello Jeff Lowe contaba con un material muy evolucionado. Charlet Moser, con el Pulsar de mango ergonómico, había fabricado la herramienta perfecta, que combinaba de forma óptima con los crampones Nova, cuyo rendimiento no ha sido superado hasta hace muy poco. Lowe trabajó la vía en un estilo puramente deportivo hasta que por fin consiguió encadenar todos los movimientos de roca que le permitieron alcanzar los tentáculos de hielo que colgaban al final del techo.

Sus fotos y artículos pronto dieron la vuelta al mundo. Octopussy era mucho más que un paso adelante en el nivel de dificultad de la poco desarrollada escalada mixta, suponía la ruptura con el mundo clásico del hielo puro y establecía una poderosa conexión de estilo entre la escalada mixta y la escalada deportiva en roca.

En la escalada mixta o «dry tooling», hubo un antes y un después de Octopussy

Las conocidas habilidades de marketing de Jeff Lowe hicieron el resto. Sea como fuere, en la escalada mixta o «dry tooling», hubo un antes y un después de Octopussy.

Cientos de escaladores en todo el mundo abrieron sus ojos a la nueva realidad y comenzaron a usar sus herramientas de forma diferente, incorporando el yaniro a su repertorio gestual. Vail se convirtió en el epicentro de este fenómeno mundial.

Tuvieron que pasar dos años hasta que en marzo de 1996 otro cuarentón, pero con un altísimo nivel en roca, el británico Stevie Haston, viajó a la meca del dry tooling para repetir Octopussy a vista y elevar el listón hasta el M8+ abriendo After Eight.

En el mismo viaje abre Rock and Little Ice, también M8+, en Boulder (Colorado).La temporada siguiente comenzó una loca carrera por la dificultad que aún no ha terminado. En Diciembre de 1996, llega de la mano de Stevie el primer M8 europeo con Gelati y un mes más tarde, el primer M9 mundial, con Welcome to the Machine, en Valsavaranche (Italia). Stevie no se da por satirfecho con estas realizaciones y en marzo abre 009, otro M9 en Valsavaranche.

La gloria le dura poco al británico porque, entra en la escena del dry tooling el canadiense Will Gadd, un deportista polivalente que pulveriza los límites conocidos hasta entonces inaugurando en Vail dos vías extremas. Son Fatman & Robin, que gradúa como M9, simplemente porque era más difícil que cualquier otra vía que conociera, y Amphibian, más dura aún, a la que asigna un M10.

Esta última vía surca una serie de desplomes y techos de roca sin apenas nada de hielo, confirmando la tendencia de muchas vías que vendrían después. Los pasos de Amphibian son tan enrevesados que al abrirla, Will Gadd prometió que invitaría a cenar a cualquiera que la hiciera a vista.

El caso es que estas afirmaciones de Gadd a Stevie Haston le parecieron una gran fanfarronada y nada más conocer estas aperturas, en abril, viajó expresamente a Vail para intentar repetirlas. Y lo consigue, aunque no gana la cena, pero rebaja sus cotaciones a M8+ para Fatman & Robin y a M8+/M9 para Amphibian.Esta rivalidad espolea a Haston y en enero de 1998 completa X Files, en Val de Gogne (Italia), que, ahora sí, considera el primer M10 a nivel mundial, pero por los pelos, porque poco después una nueva figura, el alemán Robert Jasper abre Flying Circus, otro M10, en Suiza. Jasper ya había despuntado el año anterior abriendo Trait de Lune (M8+) pero el derby Haston-Gadd le restó notoriedad.

El siguiente gran acontecimiento no llega hasta el día de Reyes de 1999, cuando un italiano relativamente desconocido, Mauro Bole «Bubu», asombra a todo el mundo repitiendo X Files. Al día siguiente, otro nombre salta a los titulares.

El francés Lionel Daudet encadena Quartier Noirs, un M10 en la Tete de Gramusat, durante la reunión de escaladores de Argentiere la Bessee. Bubu, que también está en la reunión, repite la vía a vista una hora más tarde, siendo el primer M10 hecho a vista. Y las noticias siguen suceciéndose. Antes de que termine enero, Robert Jasper habrá hecho X Files a vista y Bubu abre un M9 justo a la derecha de esta via ¡sin dragoneras!

Mientras se descuelga tras su encadenamiento Bubu toma una decisión radical: se acabaron las dragoneras. Acto seguido, tras descansar un rato, consigue encadenar X Files también sin dragoneras al segundo intento.

La eliminación de las dragoneras ha supuesto también una nueva transformación de las herramientas, produciendo piolets específicos para el dry tooling.

En realidad la cuestión del abandono de las dragoneras tiene su origen en la prohibición de las mismas en la Ice World Cup de ese año, por motivos de seguridad. Algunos escaladores se quejaron e incluso abandonaron la competición como protesta, pero Bubu descubrió que lo que en principio parecía una dificultad adicional, en determinadas escaladas se convertía en una ventaja.

Pero mientras ¿dónde estaba Stevie Haston?. Pues estaba muy ocupado preparándose para su gran golpe de la siguiente temporada, El Imperio Contraataca, primer M11, vecino de X Files en Cogne, que se materializa a principios de febrero de 2000.

Unos días más tarde, durante la filmación del vídeo Tool’em All, Bubu encadenó El Imperio, tras algunos intentos previos. La tercera repetición tampoco se demoró mucho. Se la apunta Will Gadd, que está en Europa para participar en la Ice World Cup. Mientras, su pareja, Kim Csizmazia consigue el primer M9 femenino en 009. Otra hazaña de la temporada fue el primer a vista de Amphibian por Jean Cristophe Lafaille.

A partir de este punto el mundo del dry tooling es un puro hervidero de actividad que podemos seguir en las revistas. Se suceden las repeticiones de las vías más duras y más y más escaladores se van sumando a esta ola ya imparable.

Pero la primera línea cuenta con los mismos protagonistas aunque nuevas figuras están emergiendo con fuerza. Bubu marca un nuevo hito con la apertura de Mission Impossible en enero de 2001, posible M12 que realiza sin dragoneras.

Cómo no, Haston se apresuró a repetirla, decotándola a M11. Robert Jasper también la encadena y poco después vuelve a ser noticia abriendo Tomahawk (M11) en Suiza. Parece que el M12 definitivo llegó la temporada pasada de la mano de Gadd con su creación Mushashi en diciembre de 2001, situado cerca de Banff, en Canadá, y que ya cuenta con varias repeticiones.

El dry tooling ha crecido exponencialmente en muy pocos años y es imposible abarcar aquí todos los fenómenos que se han producido. Algunos, como los canadienses, en lugar de la pura dificultad han intentado acometer paredes más grandes en las Rocosas.

Las competiciones han ayudado a divulgar e innovar la técnica. Es posible que el futuro cercano nos traiga un mayor desarrollo del dry tooling en España a medida que su indudable tirón va calando en más y más escaladores. Una cosa es segura, los límites están todavía muy lejos…

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