De escalada Echo y Ansó

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      Los valles de Hecho y Ansó son los más occidentales de la provincia de Huesca y prácticamente los únicos que no cuentan con una estación de esquí, un campo de golf o un gran resort vacacional. Esto podría hacernos suponer que estos valles tienen poco atractivo pero nada está más lejos de […]

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Los valles de Elcho y Ansó son los más occidentales de la provincia de Huesca y prácticamente los únicos que no cuentan con una estación de esquí, un campo de golf o un gran resort vacacional. Esto podría hacernos suponer que estos valles tienen poco atractivo pero nada está más lejos de la realidad como dicha suposición.

Del Peña Forca a la Boca del Infierno

Estos valles están formados por montañas calcáreas con paredes de vértigo, curiosidades geológicas como el sinclinal colgado del Castillo de Acher, gigantes como el Bisaurín, pirámides perfectas como el Agüerri o montañas formadas por inmensos pliegues como el Peña Forca, crestas interminables en los Alanos y agujas en equilibrio en el Petrechema. Para acceder a los valles tendremos que pasar estrechos desfiladeros como la foz de Biniés para acceder al valle de Ansó o la Boca del Infierno para acceder a la parte superior del valle de Hecho. Podemos apreciar las huellas que dejaron los glaciares durante la última glaciación en ibones como el de Acherito o en valles glaciares como el de Aguas Tuertas.

Paraje nartural con historia

La huella del hombre también se deja ver desde tiempos muy tempranos. En toda la zona se pueden observar dólmenes megalíticos de la época del neolítico,  cámaras funerarias formadas por losas de piedra de varias toneladas y protegidas por un túmulo. Los romanos eligieron estos parajes para construir la calzada que unía Caesaraugusta (Zaragoza) con Benearnum (Béarn, Francia) y que atraviesa la cordillera por el puerto del Palo. Esta misma calzada sería empleada siglos más tarde por los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela. En estos valles se asentaron también las dinastías aragonesas que fundaron el Condado de Aragón, origen del posterior Reino de Aragón. De aquella época perdura el monasterio de San Pedro de Siresa del siglo XI.

La naturaleza en estado casi intacto

La naturaleza en estos valles ocupa un lugar de honor pues están muy poco transformados por la mano del hombre. Forman parte de la red natura 2000 y tienen la figura de protección de Parque Natural.

Altitudes de 700 a 2700 mts sobre el nivel del mar permiten la influencia del clima oceánico en las cumbres y submediterráneo en los valles, proporcionando una gran diversidad  de flora y fauna. La zona es rica en flora alpina, boreo-alpina y oromediterránea.

Dentro del valle, los roquedos y los pastos alpinos y subalpinos son las zonas de mayor riqueza florística. A las cumbres más altas (Bisaurín, Peñaforca, Agüerri, Castillo de Acher…) se accede a través de bosques de haya, pino y abeto mezclados con serbales, tilos, tejos, arces, avellanos y gran variedad de flores, hongos, musgos y líquenes.

En las zonas bajas extensos pinares de pino silvestre, quejigares y algún carrascal. En el cauce del río Aragón Subordán se desarrollan ricas formaciones de ribera.

Un paisaje tan bien conservado no podía sino cobijar una impresionante fauna en la que se incluyen visitas esporádicas del oso pardo que habita en la vertiente francesa y campea por las zonas altas de los valles.

En primavera y verano es fácil observar a la marmota. Otro mamífero de distribución muy limitada en España es el rebeco o sarrio que es sustituido en las zonas boscosas por un pariente suyo, el corzo.

Los amantes de la ornitología encontrarán un auténtico paraíso. Sus  excepcionales valores naturales determinaron su declaración como Reserva Nacional de Caza y posteriormente su inclusión en la Red de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPAs).

En la zona se encuentran un conjunto de especies únicas cuya conservación se considera prioritaria, entre las que destaca el quebrantahuesos, con varias parejas en el valle, el buitre leonado, la perdiz nival (habitante de las cumbres), el treparriscos (que visita el valle en época de reproducción) y el urogallo – silenciosa ave de los hayedos -.

Otras especies que se pueden  observar: el águila real, el azor, el milano negro y real, infinidad de pajarillos de bosque, y en los ríos,  el mirlo acuático y la garza real. También, el valle es paso preferente de aves migratorias  como las grullas en primavera y otoño.

Atacando las montaña en Echo y Ansó consejos útiles

  • Mejores fechas: Junio, julio, agosto, septiembre, octubre. 6 días
  • Dificultad: Media. Cualquier persona acostumbrada a andar por montaña puede realizar estas excursiones sin problemas.
  • Material necesario: Botas o zapatillas de montaña, forro polar o similar, chaqueta impermeable, ropa adecuada a la actividad (evitar prendas de algodón), mochila, agua, gorra de sol o similar, crema solar, gafas de sol.

Alojamientos recomendados

Escaladas y rutas recomendadas

Día 1. Ibón de Acherito

  • Distancia: 12 km
  • Desnivel acumulado: 700 m de subida y bajada

Esta ascensión es una de las más clásicas partiendo desde el valle de Echo y supone el bautismo de muchos montañeros principiantes. Desde Hecho, atravesaremos en coche la Boca del Infierno y la selva de Oza para llegar a Guarrinza, en la parte más alta del valle de Hecho, punto desde el que comenzaremos a caminar.

El ibón de Acherito está cobijado al norte por esbeltas paredes, una de ellas es el pico Larraille o Arraya de Las Foyas, que asoman al vecino valle de Lescún (Francia). Es uno de los pocos ibones naturales que todavía quedan en el Pirineo pues casi todos los demás han sido retocados por la mano del hombre. Para volver desandaremos el camino de ida.

 

 

Dolmen de Aguastuertas

Día 2. Chipeta Alto desde el refugio de Tacheras

  • Distancia: 12 km
  • Desnivel acumulado: 900 m de subida y bajada

La singular silueta del pico Chipeta Alto vista desde la vertiente de Hecho, constituida por una desafiante proa rocosa, contrasta con las verdes y herbosas praderas de su vertiente occidental que se deslizan por el valle de Ansó y por las que ascenderemos desde el refugio de Tacheras, al final de la pista de Zuriza.

Desde la cima de este pico dominamos la Selva de Oza, una increíble masa forestal de hayas y abetos que da cobijo a una amplia y variada fauna.

 

 

Curiosidades geológicas en Hecho

Día 3. Ibón de Estanés

  • Distancia: 17 km
  • Desnivel acumulado: 750 m de subida y bajada

El Ibón de Estanes ubicado en el límite de la frontera Española con Francia es uno de los ibones más conocidos y visitados de la zona del valle del Río Aragón y desde él se pueden observar magnificas vistas de los valles pirenaicos franceses.

Al ibón de Estanes se puede acceder desde cuatro puntos diferentes, desde el Refugio de Lizara en el Valle de Aisa,  desde La Mina de Oza en el Valle de Hecho pasando por Aguas Tuertas, desde Candanchú en el Valle de Canfranc o desde la vertiente Francesa con origen en el parking – área de descanso de Sansanet.

Ascenderemos desde La Mina atravesando el fantástico valle de Aguas Tuertas, valle de origen glaciar que se encuentra colmatado de sedimentos, lo que origina grandes meandros en el río Aragón Subordán.

En el mismo paraje podremos contemplar el dolmen de Aguas Tuertas, uno de los ejemplares de megalitos mejor conservados de la zona, donde se pueden encontrar hasta 80 monumentos prehistóricos. La vuelta la realizaremos por el mismo camino.

 

 

Ibón de Estanés

Día 4. La Paquiza de Linzola

  • Distancia: 11 km
  • Desnivel acumulado: 900 m de subida y bajada

Partimos del refugio de Linza, al que se llega por una pista desde Zuriza, en la parte alta del valle de Ansó. En su amplio aparcamiento dejamos el coche. Desde el mismo refugio se ve la cima de La Paquiza.

Hay que destacar la vista del Txamantxoia que se tiene desde el refugio y que desde aquí muestra un aspecto piramidal impresionante. Al ganar altura se abrirá ante nosotros el magnífico escenario formado por los gigantes de más de 2.000 metros que reinan en estas alturas.

El Petrechema, con su afilada cumbre, el Acherito, La Mesa de los Tres Reyes, la cima más elevada de Navarra, el Anie, al que sus más de 2.500 metros le hacen la montaña más alta de los alrededores. Desde la cumbre de la Paquiza la vista se completa con el Ori, y todo el Pirineo Navarro.

Si el día es diáfano la vista llega a alcanzar el Moncayo, cima señera de Zaragoza y Soria. Tenemos toda Navarra ante nuestros ojos. De Norte a Sur. Un curioso buzón con forma de casa adorna la cima. La bajada la realizaremos por otro itinerario, lo que completará un bonito recorrido circular.

 

 

Meandros en el valle de Aguastuertas

Día 5. Estribiella

  • Distancia: 11 km
  • Desnivel acumulado: 800 m de subida y bajada

La subida al pico de Estribiella por el barranco de Mazandú tiene el gran aliciente de recorrer la base de las paredes septentrionales de la sierra de Alano que dibuja una singular cresta que hace las delicias de los amantes de la fotografía. Al igual que en el caso del Chipeta Alto, la ladera occidental del Estribiella es una cómoda rampa de hierba que permite alcanzar su cumbre sin dificultades.

 

 

Selva de Oza

Día 6. Llano de Secús

  • Distancia: 11 km
  • Desnivel acumulado: 500 m  de subida y bajada

En la cabecera del barranco de Agüerri se ubica un apacible llano herboso rodeado por las altas cumbres del valle de Hecho, es el Llano de Secús.

Por el sur está limitado por dos poderosos espolones que descienden desde las mismas cumbres de punta Agüerri y del Bisaurín. En el cierre de ambos cordales, a modo de brecha, se abre paso un impetuoso torrente que recoge las aguas del circo resguardado por estas dos grandes montañas.

Por el norte, la cuenca queda cerrada por las cimas de Costatiza, Secús y el extremo occidental de la sierra de Bernera. Todo el conjunto imprime la sensación de haber llegado al corazón de estas montañas.

Para llegar al Llano, partiremos desde el refugio de Gabardito por la pista que se utiliza en invierno como circuito de esquí de fondo. Pronto la pista se convertirá en un camino que nos dirigirá hacia el barranco de Agüerri, por el que tendremos que subir hasta llegar a los Llanos de Secús. La vuelta la realizaremos por el mismo camino.

Cuerda de Costatiza y Castillo de Acher

Escalada en Montfalcó y Congost de Montrebei- GUÍA ÚTIL

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Congost de Montrebei
Desfiladero en Mont-Rebei

La zona de Montfalcó y el Congost de Mont-Rebei es una de esas zonas en las que cualquier escalador se va a sentir como en el paraíso. Además si vas con familia ofrece multitud de actividades para mayores y peques y cómodos alojamientos como el Refugio Montfalcó.

Podrás practicar tanto escalada deportiva como clásica, encontrarás vías ferratas  totalmente equipadas con parabolts y otras más clásicas que cuentan con un número variable de clavos, fisureros, etc.

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